En el mes del amor, solemos mirar hacia afuera: parejas, familia, amigos. Pero pocas veces recordamos que la relación más importante que vamos a tener toda la vida… es con nosotros mismos. Y desde ese punto de partida, se construye todo lo demás.
En este artículo, reflexionamos sobre cómo el bienestar personal es la base para construir vínculos sanos, sostenibles y enriquecedores. Porque no puedes cuidar lo externo si tu interior está descuidado. Y no puedes dar lo que no tienes.
¿Qué significa tener una buena relación contigo?
- Escucharte.
- Respetarte.
- Establecer límites sanos.
- No traicionarte por agradar a otros.
- Ser honesto/a con tus emociones.
- Darte espacios para descansar, crecer, equivocarte y empezar de nuevo.
Si esta relación está rota, es probable que las demás también estén cargadas de conflicto, dependencia o desgaste.
¿Cómo impacta esto en lo laboral?
Una persona que se respeta:
- No acepta ambientes laborales tóxicos.
- Puede decir “no” sin culpa.
- Pide ayuda cuando la necesita.
- Se comunica con claridad.
- Es empática, pero no se sobrecarga.
- Busca relaciones laborales sanas y colaborativas.
Construir desde el amor propio es también construir desde la integridad.
Acciones para fortalecer tu relación contigo
- Hazte preguntas. ¿Qué necesito hoy? ¿Qué me está cansando? ¿Qué disfruto?
- Respeta tus tiempos. No te compares. Cada quien tiene su propio ritmo.
- Celebra tus logros, aunque sean pequeños.
- Suelta personas, hábitos o ambientes que no te hacen bien.
- Rodéate de vínculos nutritivos. Relaciones que no te drenan, sino que te elevan.
Conclusión
Febrero es un buen mes para hablar de amor. Pero sobre todo, de autocuidado emocional.
Porque cuando estás bien contigo, puedes estar mejor con los demás.
- En tu casa
- En tu trabajo
- En tu entorno
Y esa paz interna es lo más poderoso que puedes cultivar.


